El conocimiento como ídolo – Testimonio.

Te comparto el siguiente testimonio que escribí el 14 de Febrero de 2021:


¿Me amas?…apacienta mis ovejas.

Juan 21:14-17

Llevo muchos años engañada y de diferentes maneras. Aunque por el Espíritu Santo recibía de múltiples formas un mismo mensaje, por mi ego recibía otro y no sabía que había tal conflicto en mi interior, en el centro mismo de mi motivación.

Hace unos años, casi 6 años ya, cuando hice el curso de “La mujer y su significado”, me di cuenta que la educación y la enseñanza eran un motivo y pasión en mi vida, esta motivación y pasión no era solo mía o era casualidad, hacía parte de una herencia familiar que viene por mi línea materna: mi abuela fue educadora (profesora de matemáticas y rectora de colegios), sus tres hermanas también lo fueron (profesoras universitarias), dos hijos suyos también (tengo un tío profesor de primaria y una tía docente universitaria) y mi madre también, ya que es maestra dentro de su llamado pastoral. La educación y el amor por el aprendizaje es un valor muy importante en mi familia, lo cual es algo muy bonito y útil, sin embargo, también pienso que se convirtió en un ídolo familiar, la forma como aprendí a obtener éxito en el mundo, la forma de obtener identidad, seguridad, importancia y aceptación; y lo hice con bastante éxito, gracias también a talentos innatos en esta área, dones de Dios y al apoyo familiar.

¿Qué tiene de malo el conocimiento?

‘El conocimiento envanece , pero el amor edifica. ‘

1 Corintios 8:1 LBLA

Es difícil verlo ya que estamos hablando de un valor (la educación, el conocimiento) que construye y aporta al individuo y a la sociedad, pero Dios me mostró varias cosas que particularmente en mi vida traía esta pasión por el aprendizaje y el conocimiento: Orgullo, creer que lo sé todo y menospreciar a los demás e irritarme cuando alguien pone en tela de juicio mis opiniones, habilidades y conocimientos. Pero lo más grave no era eso sino que a través del conocimiento buscaba sentirme importante y útil principalmente, pero también segura y aceptada, un ídolo en toda su definición, un ídolo muy antiguo, me sentí adorando a Atenea u otro dios similar, una herencia griega de pasión por el conocimiento como fuente para alcanzar la plenitud. El problema no es el conocimiento o educación como tal sino la motivación que hay detrás y los frutos que traía a mi vida, principalmente el fruto negativo del orgullo. Tal como le pasó a Eva:

«Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.»

Génesis 3:6 (RVR1960)

Como parte del curso que comenté antes de «La mujer y su significado«, puse como mi misión personal: «conocer, practicar y enseñar la verdad que trae vida y libertad», luego lo modifiqué a «conocer, practicar y enseñar -con amor- la verdad que trae vida y libertad» porque ya el Señor me mostraba que la falta de amor dañaba ese propósito.

Por otro lado, desde hace muchos años el Señor me hizo un llamado a través de Juan 21, como le dijo a Pedro: «¿me amas?…apacienta mis ovejas«, más que un llamado ministerial era un llamado motivacional de servir a los demás motivada por el amor a Él y solamente por el amor.

Este mensaje de Su amor como motivación me lo ha dicho muchas veces y de muchas maneras. Por ejemplo, recuerdo hace como 15 años en un retiro que Dios me mostró que quería que fuera una extensión de sus brazos de amor y también en Octubre de 2019 tengo una nota en mi móvil con el siguiente título: «Llena de su amor para dar amor» y escribí una impresión espiritual: «Dios piensa de mí que soy su hija valiente y llena de su amor para darlo a los demás». Posteriormente en Junio de 2020 el Señor me habló a través de Hebreos 6:10-12 lo mismo, que quería que yo obrara motivada por mi amor a Él y así me diera y amara a los demás, con perseverancia.

El conflicto está servido, mi carne quiere actuar motivada por el conocimiento y lo que cree recibir a causa de esto, un ídolo, y el Espíritu Santo me motiva a vivir solo impulsada por mi amor a Él. Se puede argumentar que las dos cosas vienen de Dios: mis talentos naturales y ambiente familiar favorable para el aprendizaje y el conocimiento, así como el desafío de amarle a Él por sobre todas las cosas y amar a los demás, pero en el fondo de mi corazón hay un trono de motivación y solo uno puede ser Rey.

Detrás de esta decisión hay mucho en juego, la motivación marca tus sueños, lo que buscas, en lo que inviertes el tiempo, el enfoque en las relaciones, lo que enseño a mis hijos, etc.

Que el Señor me pida que entregue esto o deje esta motivación de adoración al conocimiento es lo más similar a lo que le pidió al joven rico. Entregar algo malo es fácil, es obvio que no lo quieres, pero entregar algo que te ha hecho sentir tan exitoso y tan bien en el mundo no es fácil, es entregar riqueza, es entregar bienes.

¿Y por qué dejarlo?

«Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo.»

Lucas 14:33 LBLA

El asunto es Jesús, es mi comunión con Dios, porque

«cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.»

Filipenses 3:7 RVR1960.

Oh mi Cristo, ¿cómo podría dejarte e irme con mis bienes?, seguro que podría hacerlo y seguir con mi religión cristiana, pero una vez te he conocido ya no quiero mi religión, te quiero a ti, solo tú tienes palabras de vida eterna. Ahora mismo ya no me importa perderlo todo, ahora mismo ya nada de eso es valioso, todo acabará con los años o la muerte, pero tú, lo que tengo contigo, lo que tú me ofreces es eterno, de infinito mayor valor y además mucho menos trabajoso, estresante y cargoso. Mi desafío ahora es conocerte a ti, conocer cada día más de tu amor, crecer en intimidad contigo y el mayor reto que es confiar solo en ti, solo en tu gracia, no en esfuerzos humanos para alcanzar vida e identidad sino solo en ti.

En realidad, tu yugo es fácil y ligera tu carga, ya que lo que me pides que me dedique ahora aunque implica amar como tú, hasta morir, es en realidad menos estresante que todas las cargas de mis expectativas y propósitos que me ofrecían mis planes basados en la motivación del conocimiento. Es mucho más relajado aunque humillante depender solo de ti y de tu gracia, pero lo prefiero, quiero ser como un niño y depender solo de ti, buscar solo tu vida y dejar que fluya tu vida llena de amor hacia los demás.

Es un mandamiento tan sencillo y tan antiguo:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas

Marcos 12: 30 RVR1960

Y

«…amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Marcos 12:31 RVR1960

Es lo mismo que me pides ahora a través de tu Hijo y nada más que eso. Dejo todos mis bienes, mis recursos y mis ansiedades. Dejo toda otra búsqueda de éxito, seguridad y aceptación fuera de ti, porque en ti ya lo tengo todo.

‘Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la Ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. Así espero alcanzar la resurrección de entre los muertos. ‘

Filipenses 3:8-11 NVI

Ahora, me doy cuenta que encuentro en eso, en dejarlo todo por ti, por ambicionar solo conocerte a ti, mi paz, mi gozo y mi descanso.


En tu caso, ¿hay algún ídolo que compite con tu lealtad y amor al Señor?

‘Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. No fue pagado con oro ni plata, los cuales pierden su valor, sino que fue con la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha. ‘

1 Pedro 1:18-19

Créditos Imagen: Atenea de Orna en Pixabay

2 respuestas a “El conocimiento como ídolo – Testimonio.”

  1. Avatar de Mateo 24 – ¿Fin del mundo o fin de mi mundo? – Luz en el corazón – Blog de Viviana Marín

    […] juicio destinado a destruir, no era un juicio de odio, sino un juicio amoroso, destinado a destruir mi idolatría, un juicio para destruir lo que yo había construido actuando como reina de mi vida, usurpando el […]

    Me gusta

  2. Avatar de Construyendo el templo de Dios – Luz en el corazón – Blog de Viviana Marín

    […] En mi caso, el Señor me mostró que el aprendizaje, el conocimiento, la educación y la enseñanza eran un motivo y pasión en mi vida. Puedes leer más sobre mi experiencia con este ídolo aquí. […]

    Me gusta

Deja un comentario