Sueños Rotos – poesía. El Amor de Dios y Su Diseño para Ti

¿Sabías que Dios tiene sueños para tu vida? El que nos pensó y nos creó sabe que es lo mejor para nosotros, pero nuestro egocentrismo nos desvía del sueño de Dios.

Dios es amor y su sueño es que cada uno de nosotros experimente ese amor y sea una expresión del mismo en la forma particular en la que Él diseñó a cada individuo.

¿Cómo te imaginas el cielo? El cielo es maravilloso porque allí sí que se cumplen los sueños y deseos de Dios. Si el sueño de Dios se cumpliera en cada uno de nosotros y en el que fue su diseño original para este mundo, este planeta tierra sería también un lugar maravilloso, así como es el cielo.

Por eso cuando Jesús vino a la tierra nos acercó el cielo, lo que Él llamó «el reino de los cielos», porque todas las virtudes y buenas intenciones del cielo se hacían realidad en Él y a través de Él.

Y esa es la misma intención que Dios tiene para cada persona que decide creer en Jesucristo y aceptarlo en su corazón como Señor y Salvador, muriendo a su vida egocéntrica y a cambio recibiendo la Suya, abundante y eterna, que le permite experimentar «el reino de los cielos» y ser una expresión del mismo por medio de su Espíritu Santo.

Hace unos años, trabajando en plena pandemia me di cuenta de la triste realidad, de que a pesar de que a mis propios ojos o los de la sociedad yo me podría considerar una mujer exitosa, sencillamente no era quien Dios quería y había diseñado que fuera, por mi egocentrismo no lo era y esto traía como resultado que no hiciera lo que Dios quería que hiciera en medio de esa situación en la que era testigo de tanto sufrimiento.

Puedes leer y escuchar el relato de mi testimonio sobre esto en este otro post, pero hoy deseo compartir una poesía que refleja esa misma convicción y experiencia.

El amor de Cristo domina nuestras vidas. Sabemos que él murió por todos y que, por lo tanto, todos hemos muerto. Así que, si Cristo murió por nosotros, ya no debemos vivir más para nosotros mismos, sino para Cristo, que murió y resucitó para darnos vida. 2 Corintios 5:14-15 TLA

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Romanos 8:19 RVR1960

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17 RVR1960

«Hija, tú eres nueva criatura, no lo dudes. Deja que en ti manifieste mi gloria (mi Hijo)».

Sueños Rotos
¿Qué mérito tengo por lo nuevo que soy,
si la que ha muerto soy yo y el que ha resucitado eres Tú?

Si todo es obra del Espíritu Santo,
¿De qué me voy a jactar,
si todo es obra de tus manos?

Lo que se quedó en esa cruz era lo que era yo,
tal vez un "viejo hombre" bonito pero frágil y vano.
Todo paja, heno y hojarasca.
Todo orgullo humano vitaminizado, todo vanidad.
"Bonito" pero lleno de pecado,
tan pecadora como la más adúltera.
A tus ojos un sueño roto, una torre de Babel,
un dios abominable.

Tal vez lo que miro,
a mis ojos o los del mundo fuera un ser "bonito", "rico".
A tus ojos nada que ver con lo que tú habías soñado y diseñado.
A mis ojos un ser bonito pero vacío,
un bulto de vanidad terrenal y despreciable,
una hierba con su flor, insegura, vana y frágil,
un castillo de naipes,
un vestido de higuera,
un intento fallido de gloria, o sea vanagloria, un engaño bien montado pero engaño,
una ilusión, una cortina de humo, un suspiro, un engaño.

Allí, allí fue clavado, allí fue sepultado
y por Ti, solo por Ti,
a los tres días resucitado.

Si se puede ver ahora algo nuevo, es todo obra tuya.
Mi obra fue un fracaso que acabó crucificado y sepultado (y así es todo lo que produce mi carne).
Tú sueño roto fue sepultado para que tú diseño original,
a tu imagen y semejanza fuera resucitado.

Ahora todo es sólo obra tuya y yo sigo sólo tus pasos,
me dejo dirigir por tu Espíritu Santo.
Si brilla tu gloria, es sólo obra de tus manos.
Los esfuerzos humanos son solo esfuerzos vanos.

El día que escribí esa poesía fue curioso porque la hice en la mañana pero durante el día me fui desanimando.
El desánimo venía de saber que en ese día estaba haciendo la voluntad de Dios, pero para mi carne (humanidad) eso no era gran cosa. Era mi primer fin de semana libre después de varios meses de trabajo y a mí me hubiera gustado irme de viaje a algún sitio, pero los demás miembros de mi familia tenían otros planes y lo más sensato era apoyarlos y acompañarlos, así que acepté la situación, supe que era la voluntad de Dios, pero no pude disfrutarlo. Esta misma sensación ya me había pasado antes, por lo que sabía que era una pataleta de mi carne egocéntrica que quiere grandezas y tenía que morir a ellas. Así que tenía paz, pero no estaba disfrutando cómo me imaginaba que disfrutaría el caminar en la voluntad de Dios, en realidad estaba obedeciendo pero agonizando. Y eso no me dejó ver algo en lo que el Señor tal vez me quería usar, pero como yo me sentía incómoda con la actividad que estaba realizando, no lo vi venir y dejé pasar la oportunidad, lo que luego me hizo sentir aún peor. Estaba completamente descolocada, haciendo luego lo correcto, pero sin disfrutarlo, porque era lo que Dios quería que hiciera pero yo hubiera preferido hacer otra cosa, mi carne muriendo pero en mis pensamientos batallando.

A la mañana siguiente toqué este tema con el Señor, y me dijo:

«¿Tú eres grande por lo que haces o eres grande por lo que soy?»

Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
2 Corintios 4:18 LBLA

Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2 Corintios 3:18 LBLA

‘La verdadera gloria es mi amor, el culmen del amor la cruz, dar todo por ti (Nadie tiene mayor amor que este, que entregar su vida por sus amigos). Si te vas a transformar de gloria en gloria, según mi imagen, ¿Qué es lo que se va a notar? Mi amor y más amor, entre más amor, más gloria».

La gloria del Señor=lo que hace grande al Señor=su carácter, sus obras. Si soy transformada en su misma imagen, será ser como Él es (amor) y hacer lo que Él hace (amor), motivada por el amor y no por la sensación de satisfacción personal.

Mi satisfacción personal/felicidad/plenitud debe ser su amor, debe ser Él.

Y si todavía nuestro evangelio está velado, para los que se pierden está velado, en los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. 2 Corintios 4:3-4 LBLA

Yo soy transformada a la imagen de Cristo y Cristo es la imagen de Dios. Al parecerme a Cristo (por el Espíritu Santo), me estoy haciendo parecida a mi Padre, parecida a Dios.

Pues Dios, que dijo que de las tinieblas resplandeciera la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo. 2 Corintios 4:6 LBLA

Se ilumina lo grande que es Dios en el rostro de Cristo y así, por medio de Cristo puedo conocer lo grande que es Dios, la gloria de Dios, la grandeza de su amor.

Dejar que Cristo gobierne nuestra vida es experimentar y ser gobernados por el amor de Dios y no hay una meta ni sueño mejor.

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