Vida Eterna
La vida de la que me has rescatado era una vida vana, una vida de poca duración y de efecto corto, éxitos fugaces y pasajeros. Logros que no lograban satisfacer de forma permanente. Siempre tenía que haber algo nuevo, algo más, un nivel de hacer, de productividad agotadora, emocionante y exigente. Un nivel que poco a poco fui perdiendo la capacidad de seguirle el ritmo. Con una familia (un esposo y tres hijos), era difícil mantener el nivel de rendimiento que te pide el mundo para premiarte con su aplauso. Para aplaudirme me exigía ser buena en esto, pero también en esto otro y cómo no, en esto también. Si el mundo es mi amo no puedo comprar ni vender sino siguiendo su ritmo, sus valores y sus parámetros.
Además llegó una pandemia que me hizo ver la estupidez de todo, y ya había llegado y seguía llegando una enfermedad a mi padre que me mostró cuán frágiles somos y cómo de un día para otro nos puede cambiar todo.
Poco a poco todo perdió sentido, no quise seguir en esa prisión y esa carrera, me desilusioné de los aplausos y la insatisfacción y aburrimiento entró en lo que antes era emocionante. Vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Para qué invertir tanto esfuerzo en algo que puede acabar en un segundo?
Por otro lado, sentí de lleno el dolor del egoísmo y egocentrismo humano, lo experimenté, vi a otros sufrirlo y me dolió. ¿Cómo puede ser el ser humano tan egoísta y tan injusto? No quise seguir en un juego así, ¿Qué podría hacer por este mundo?, ¿Qué podría hacer para aliviar tanto sufrimiento y dolor que nos hemos causado nosotros mismos?
Entonces, gracias a Ti, entendí, me hiciste entender, tu evangelio tuvo sentido para mí y cada vez lo entiendo más. Verdades que ya sabía en mi mente, por fin ahora las entiendo y son convicción en mi corazón. Tú me rescataste de toda esa engañosa, ruinosa y pasajera vida, de esa egoísta y sin sentido vida. Me cambiaste mi esencia, me hiciste eterna y me llamaste a hacer Tu voluntad que produce vida eterna. Yo voy tras tu aplauso, que ya sé que ya lo tengo en Cristo, pero igual voy tras él, se logra siguiendo a tu Hijo, yo voy tras tu sonrisa, tras tu abrazo y tras tu compañía. ¿Andarán dos juntos si no estuvieran de acuerdo? A ti te duele el egoísmo y sufrimiento de este mundo, conseguiste que me doliera a mí también.
Mi vida está escondida en Ti, encuentro mi identidad y sentido de vida en Ti, para eso no necesito más triunfos, logros y aplausos, te necesito a Ti. Si me los dan (aplausos) no me los creo del todo, ya sé cómo funciona todo, hoy te dan, mañana de nuevo te exigen o te desprecian, es un juego cruel, ya paso de jugarlo. Hay alguien que me mira, que me ayuda y que sonríe conmigo, hay alguien cuyo aplauso es justo y que sabe que yo no llego pero me da Su Espíritu para hacerlo por mí y en mí. Es maravilloso ver tu vida fluyendo en mí.
Vida eterna,
La vida que quiero vivir.
Vida con sentido,
Vida de duración por siglos mil,
Vida con sonrisas,
Vida cuyo objetivo no es saciarme a mí,
Vida que fluye de Ti,
Vida que se gana al perder la mía,
Vida que solo viene de Ti.
Todo tiene sentido si se usa para amar. Todo lo que hacemos, aprendemos, estudiamos y desarrollamos tiene sentido si se usa para el bien de los demás.
Amar es la gloria, amar es el mejor lugar para estar.
El mundo es muy del hacer, ¿Qué vas a hacer en el nuevo año?. Dios es del ser y del obedecer (qué Él nos muestre qué hacer). Planeemos el ser, trabajemos en la vida, la vida nueva que Cristo nos ha dado. Si yo hiciere miles de cosas pero no tengo amor, de nada me sirve. 1 Corintios 13.
Yo era muy de planear, de tener lista de cosas por hacer, de metas y era una satisfacción ir tachándolas como cumplidas, (aunque en realidad todo en mi vida ha sido la gracia de Dios). Todas en general eran metas buenas. Pero hubo un momento en que me di cuenta (por obra de Dios), que si me moría, iba a llegar al cielo y cuando pasara por fuego mi vida, todo, absolutamente todo se iba a quemar, que todo lo que había construido hasta el momento era paja, heno y hojarasca. Vanidad de vanidades, todo es vanidad. Inclusive mis actividades religiosas/ministeriales las consideré vanidad. El problema no eran las metas conseguidas sino las motivaciones de mi corazón.
Planeemos la vida. Esta es la vida, este es mi botín en el cual trabajar y vivir:
Cuando ustedes llegaron a Cristo, fueron «circuncidados», pero no mediante un procedimiento corporal. Cristo llevó a cabo una circuncisión espiritual, es decir, les quitó la naturaleza pecaminosa. Pues ustedes fueron sepultados con Cristo cuando se bautizaron. Y con él también fueron resucitados para vivir una vida nueva, debido a que confiaron en el gran poder de Dios, quien levantó a Cristo de los muertos. Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados.
Colosenses 2:11-13 NTV
La nueva vida consiste en gracias a Cristo y por el poder del Espíritu Santo ser libre de todo lo que nos impide experimentar el amor de Dios y amarle también a Él, viviendo para conocerle a Él, estar con Él, ser como Él y hacer Su voluntad. Es vivir para agradar a Dios y la voluntad de Dios es el amor. Dedicarse al amor es dedicarse a lo eterno.






Deja un comentario