Navidad es Jesús, Jesús es gracia, gracia es libertad.

Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

S. Juan 1:17 RVR1960

Hace unos días hablando con una amiga, me comentó acerca de su madre, la cual tiene ciertas afecciones de salud que le producen dolor crónico y eso le afecta anímicamente. Este tipo de  sufrimientos no te matan pero te amargan la existencia.

Pensando en su madre y orando por el sufrimiento que padece, una frase vino a mi mente: «a traerles gloria en lugar de ceniza», está en la Biblia, de un capítulo que me encanta porque es un pasaje lleno de esperanza, que habla acerca de lo que vendría a hacer el Mesías y es un pasaje que Jesucristo citó aproximadamente 600 años después de haber sido escrito. Jesús leyó las primeras frases de Isaías 61 y posteriormente declaró: «hoy se ha cumplido esta  Escritura delante de vosotros» (S. Lucas 4:18-21) .

El versículo en particular de Isaías 61 que me recordaba la situación de la madre de mi amiga para orar pidiendo eso para ella dice así respecto a lo que vino a hacer el Mesías:

«A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.«

Isaías 61:3 RVR1960

Estamos en Navidad, temporada en la que recordamos el nacimiento de Jesús, del que vino a hacer esto y más cosas que salen en esta profecía de Isaías 61. Él no ignora nuestro dolor, sino que nuestro dolor lo motivó a venir a salvarnos. Él es un Rey, pero de un reino que no es de este mundo. Su reino es uno que no oprime sino que todo lo contrario, es un reino que libera de la pena, un reino que al dejarnos gobernar por Él trae como resultado justicia, paz, gozo y alegría.

Leer Isaías 61 nuevamente me recordó una lección que aprendí hace unos años, que fue y sigue siendo muy importante en mi vida. Aprendí el requisito fundamental para experimentar la obra liberadora/salvadora del Mesías: ser un «miserable», un pobre necesitado, es decir, estar convencido y reconocer que no tienes lo  necesario, no tienes la «autosuficiencia», el poder para ayudarte a ti mismo y por eso necesitas quién te rescate. Reconoces que necesitas un Salvador. No lo mereces pero lo necesitas.

Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos.

Mateo 5:3 LBLA

Tuve la oportunidad de compartir acerca de esto hace unos años en la comunidad cristiana a la que asisto y la enseñanza fue grabada. Te invito a escucharla (Haz clic aquí para escuchar la enseñanza en Spotify), y también en el siguiente post voy a compartir la enseñanza escrita, con la intención de que pueda ser de ayuda a tu vida así como lo ha sido a la mía, al descubrir el maravilloso pero humillante y poco experimentado significado de la palabra «gracia».

Son al Rey – Juan Luis Guerra. Una canción inspirada en la gracia del Señor Jesucristo.

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